Un paraíso marino único en Tenerife
Imagínate navegar por las aguas cristalinas del suroeste de Tenerife, rodeado de delfines saltando y calderones (ballenas piloto) emergiendo a la superficie. No es casualidad: Tenerife es uno de los mejores lugares del mundo para avistar cetáceos en libertad, con más de 20 especies diferentes registradas en sus aguas, desde la gigantesca ballena azul hasta la imponente orca. De hecho, una colonia residente de unos 500 calderones tropicales vive todo el año en la franja marina protegida entre el Faro de Rasca y Punta de Teno, acompañada por grupos habituales de delfines mulares (nariz de botella) y tortugas marinas. Este rincón del océano Atlántico es un verdadero santuario natural reconocido internacionalmente por su biodiversidad: en 2021 fue nombrado el primer Whale Heritage Site de Europa, un certificado de la World Cetacean Alliance que destaca los destinos comprometidos con la observación responsable de ballenas y delfines.

Tanta riqueza natural conlleva una gran responsabilidad. Freebird Catamaran, empresa tinerfeña con casi 30 años de experiencia en excursiones de avistamiento, lo tiene muy claro. Desde sus inicios, Freebird entendió que ofrecer una experiencia inolvidable a los visitantes implica también proteger el hábitat marino que la hace posible. Por eso, más allá de llevarte a ver delfines juguetear junto al barco, esta empresa se ha convertido en un referente de turismo sostenible y compromiso ecológico en Tenerife. A continuación descubriremos cómo Freebird está implementando prácticas pioneras para cuidar el océano, garantizando que futuras generaciones puedan seguir disfrutando de este paraíso marino.
Avistamiento responsable y compromiso ambiental
Freebird Catamaran forma parte de una nueva generación de operadores turísticos que integran la conservación en el corazón de su actividad. En la práctica, esto se traduce en observación de cetáceos responsable: sus catamaranes mantienen la distancia adecuada y respetan en todo momento a los animales, sin interferir en su comportamiento natural. No en vano, Freebird es miembro de la Carta por la Sostenibilidad en el Avistamiento de Cetáceos promovida por Turismo de Tenerife y cuenta con el distintivo oficial de “Barco Azul”, que certifica el cumplimiento de estrictas normativas de protección de la fauna marina.
Una excursión con Freebird no solo consiste en ver ballenas y delfines, sino en aprender a valorarlos y protegerlos. A bordo siempre viaja un guía especializado que comparte con los pasajeros información sobre las especies avistadas: explican sus costumbres, alimentación, rutas migratorias y las amenazas que enfrentan. Es habitual que los turistas regresen a puerto no solo maravillados por haber visto de cerca a un grupo de calderones, sino también concienciados sobre la importancia de cuidar el océano. Cada foto de un delfín saltando se acompaña de una reflexión: ¿qué podemos hacer nosotros para proteger este ecosistema tan frágil y valioso?
Adiós a los plásticos de un solo uso a bordo
Una de las iniciativas más notables de Freebird Catamaran ha sido la eliminación de los plásticos de un solo uso en sus excursiones. La tripulación de Freebird solía encontrar con demasiada frecuencia bolsas, vasos o pajitas de plástico arrastrados por el viento al mar – un pequeño descuido a bordo podía terminar convirtiéndose en un peligro para la fauna marina. Conscientes de ello, decidimos tomar medidas contundentes: hemos sustituido todos los utensilios desechables por alternativas biodegradables y compostables. Hoy en sus barcos se utilizan vasos y pajitas fabricados con materiales vegetales, platos de cartón reciclable en lugar de plástico y cubiertos biodegradables, entre otras soluciones ecológicas. De esta manera se evita generar residuos plásticos durante las salidas, demostrando que se puede brindar un servicio de calidad sin comprometer el medio ambiente.
¿Por qué tanto énfasis en quitar el plástico? Basta con mirar las cifras para entenderlo. Las basuras marinas, mayoritariamente plásticas, representan una de las mayores amenazas para los océanos, ya que permanecen cientos de años contaminando el agua y pueden dañar gravemente a los animales que allí viven. Se estima que los desechos de plástico causan la muerte de un millón de aves marinas y unos 100.000 mamíferos marinos cada año a nivel global. En el entorno de Canarias, muchos cetáceos, tortugas y aves marinas sufren las consecuencias: es común que acaben enredados en bolsas o redes flotantes o que ingieran trozos de plástico al confundirlos con alimento. Estos fragmentos pueden provocar desde lesiones internas hasta la muerte, o bien entrar en la cadena alimentaria en forma de microplásticos, con impactos desconocidos en la salud de todo el ecosistema – humanos incluidos.
Freebird ha decidido ser parte activa de la solución. Al reducir drásticamente su huella plástica, evita que su actividad turística contribuya a este problema global. Por el contrario, damos ejemplo a todos nuestros visitantes que cada año suben a sus catamaranes: ven en la práctica cómo se pueden tomar decisiones sencillas (como usar un vaso compostable) que marcan una diferencia real. Esta medida ha sido muy bien recibida por los pasajeros, cada vez más conscientes y agradecidos de viajar con una empresa que comparte sus valores ambientales.
Aliados contra la basura marina: Freebird y la AEBAM
Otro pilar fundamental del compromiso ecológico de Freebird Catamaran es su colaboración activa en la lucha contra la basura marina a nivel local y nacional. En 2018, Freebird se unió como miembro a la Asociación Española de Basuras Marinas (AEBAM), una entidad sin ánimo de lucro dedicada exclusivamente a prevenir y reducir los residuos en el mar. La AEBAM funciona como un marco de colaboración entre empresas, administraciones y colectivos ciudadanos para apoyar acciones de limpieza, compartir estrategias de reducción de residuos y concienciar sobre el impacto de la contaminación marina. Ser parte de esta red compromete a Freebird a mantener altos estándares ambientales y a participar en proyectos conjuntos para proteger el océano.
Lejos de ser un membrete simbólico, esta alianza con AEBAM se traduce en acciones concretas en el agua y en la costa de Tenerife. Freebird organiza y participa regularmente en jornadas de limpieza de basura marina, sumando esfuerzos con otras organizaciones y voluntarios, como la limpieza del fondo marino en la zona de El Puertito de Adeje, que llevó a cabo una gran en colaboración con la asociación AEBAM, el touroperador TUI y el centro de buceo local Big Fish Tenerife. Buceadores profesionales recogieron residuos del lecho marino mientras uno de los catamaranes de Freebird servía de base de operaciones y almacén flotante para todo lo extraído. La imagen resultante fue muy impactante: montones de bolsas, botellas, redes y otros plásticos recuperados del océano, retirados antes de que pudieran seguir haciendo daño.

Limpieza de la costa del Puertito de Adeje, llevada a cabo por Freebird Catamaran y Big Fish Dive Center
Freebird busca repetir este tipo de iniciativas de forma periódica, consciente de que mantener las aguas limpias es imprescindible para la supervivencia de la fauna marina local. En sus salidas diarias no dudan en recoger cualquier residuo que encuentren flotando; de hecho, en muchas ocasiones la tripulación ha actuado para rescatar a animales en apuros, como el rescate de tortugas marinas enredadas en restos de plástico flotantes: los guías de Freebird lograron liberarlas a bordo y posteriormente la entregaron al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de La Tahonilla para su cuidado. Casos como estos demuestran el impacto directo que puede tener una excursión responsable: gracias a su presencia en el mar, los catamaranes de Freebird actúan como vigilantes del santuario marino, listos para auxiliar a sus habitantes cuando lo necesiten.
Además, como miembro de AEBAM, Freebird apoya campañas de sensibilización sobre la problemática de las basuras marinas. En el Día Mundial del Medio Ambiente, en redes sociales o charlas locales, difunden mensajes sobre la reducción del plástico, el reciclaje y la protección de los océanos. Esta labor educativa multiplica el efecto de sus acciones: no solo limpian basura, sino que ayudan a que cada vez más personas eviten ensuciar. Al trabajar codo con codo con otras empresas y autoridades canarias, Freebird contribuye a una respuesta colectiva frente a un desafío global, demostrando que el sector turístico también puede liderar iniciativas de conservación.
Turismo responsable: una experiencia que marca la diferencia
La suma de todas estas acciones convierte a una excursión con Freebird Catamaran en algo más que un simple paseo en barco. Para el público que ama la naturaleza y busca turismo responsable, saber que su excursión está libre de plásticos desechables y que su dinero apoya proyectos de conservación añade un valor enorme a la experiencia. No es lo mismo avistar un delfín sin contexto, que hacerlo sabiendo que la empresa organizadora trabaja activamente para que ese delfín y su hogar estén seguros y limpios.
Freebird logra que sus clientes se sientan parte de la protección del hábitat marino de Tenerife: cada turista, con su elección, está ayudando a financiar limpiezas de fondos marinos, rescates de fauna y campañas educativas.
Con un tono cercano y mucha pasión, el equipo de Freebird transmite amor por el océano en cada salida. Los pasajeros suelen sorprenderse al descubrir datos sobre los cetáceos locales, o al ver el entusiasmo con el que la tripulación recoge una basura flotante durante la travesía. Son pequeños gestos que inspiran a imitar buenas prácticas una vez de vuelta en tierra firme: muchos visitantes cuentan que tras su excursión empezaron a evitar plásticos de un solo uso en su vida diaria o se interesaron por iniciativas ambientales en sus países de origen. Así, el impacto positivo de Freebird trasciende las aguas de Tenerife.
En resumen, Freebird Catamaran demuestra con hechos “cómo proteger el hábitat marino de Tenerife”: aplicando políticas ecológicas pioneras, aliándose con organizaciones como AEBAM y haciendo de la sostenibilidad una aventura compartida con sus clientes. Cada catamarán que zarpa lleva no solo turistas felices, sino también el firme propósito de cuidar el mar. Y ese quizás sea el mayor logro de Freebird: integrar la conservación en el turismo de forma natural y atractiva. Al final del día, quienes navegan con Freebird regresan al puerto habiendo vivido una experiencia inolvidable y, lo que es más importante, habiendo contribuido a que las aguas de Tenerife sigan rebosando vida. Porque disfrutar y proteger pueden (y deben) ir de la mano en un destino tan especial como este. ¡Así es como el turismo responsable deja huella positiva en nuestro planeta azul!







